La casa de los lamentos
En 2005, en el estado australiano de Victoria, Robert Farquharson volvía en coche con sus tres hijos tras pasar con ellos el Día del Padre. El coche acabó en un embalse, él salió y los niños murieron. Dijo que había sufrido un ataque de tos y perdido el conocimiento al volante. La fiscalía sostuvo que fue un asesinato para vengarse de su exmujer.
Helen Garner asistió durante años a los juicios y escribe lo que vio en la sala: los testigos, los peritos, las familias destrozadas y sus propias dudas como observadora. Más que resolver el caso, el libro se pregunta cómo juzgar algo tan difícil de entender. Es periodismo narrativo de primer nivel, en la línea de A sangre fría, y gustará a quien lea crónica judicial o true crime con sustancia y sin morbo fácil.
