El camino a Wigan Pier
En 1936 Orwell viajó al norte industrial de Inglaterra por encargo de su editor para contar cómo vivían los mineros y los parados. La primera parte del libro es periodismo de primera mano: casas de huéspedes miserables, el trabajo agotador en el fondo de la mina, presupuestos familiares que no dan para comer. Orwell describe lo que vio con un detalle que todavía incomoda.
La segunda parte cambia de registro. Orwell habla de su propia educación de clase media, de los prejuicios de clase que arrastra y de por qué el socialismo de su época le parecía incapaz de convencer a la gente corriente. Esa mezcla de reportaje y examen personal hace del libro algo más que un documento histórico. Interesa a quien quiera conocer al Orwell anterior a sus novelas famosas y a cualquiera que se pregunte cómo se habla de pobreza sin paternalismo.
